Uncategorized

El silencio como aliado, te empodera

 

Mujer joven mirando la vista en la nieveFoto en Foter.com

Entras sin darte cuenta. Aparentemente el silencio es un desierto. Parece que no hay vida, que va a costarte un esfuerzo, huyes de la idea… Pero la práctica de la actividad lo exige y te decides a practicarlo. Resulta ser un tesoro. El silencio como aliado, te empodera. Te invita a conectar con un lugar que desconocías.

Empezamos explicando las normas, qué puedes y qué no puedes hacer, el tiempo que vamos a dedicar a cada parte. La actividad es muy física con mucha concentración en tu movimiento o en la ausencia de él… Algunos le llaman Yoga.

La conexión es contigo, empiezas a sentir la comodidad en la introspección, ya no huyes. No esperas acomodarte tan pronto. 

La actividad fue guiada y la guía es experta. Nos lleva con soltura de una actividad en otra y entramos y salimos de una a otra sin descanso, sin pensar, sin eludir, con disciplina propia y ajena. Grandioso evento online que consigue invadir un sábado de verano, sin faltar ni una sola persona.

Pasan las horas, te integras en el silencio. Es una sensación potente, gratificante, respetuosa, que abre otra dimensión.

El resultado es impactante. Ha habido un espacio en el tiempo donde todos hemos reconocido que nos ha venido grande, que hubo momentos de aburrimiento, que nos hemos cansado… Pero hemos acabado todos, nadie ha abandonado… También ha habido momentos de gran comunión con el retiro, cada uno el suyo, todos nos hemos visto conmovidos por la profundidad y la amplitud de la óptica que te puede llegar a través del silencio, en el momento presente. El silencio como aliado, te empodera.

Pendiente queda repetir de manera presencial cuando se pueda hacer, pues la puesta en común del final nos ha dejado claro que los momentos de aburrimiento o de pesadez podían haber estado traídos por estar aislados, cada uno en su casa. En una sala conviviendo todos en silencio, hubiese sido, sin duda, distinto. Nada está mal, ni bien, pero la compañía sería motivo de motivación o eso nos ha parecido.

El resultado final fue sorprendente. Después de reconocer incluso aburrimiento, se nos pasaron rápido las horas y lo consideramos muy positivo. Quizá hemos entrenado  una buena capacidad que, en general, es una gran olvidada, resiliencia en estado puro…

La mejor sorpresa vino de la mano de la intención de abandonar el silencio. Se nos ha hecho complicado. No teníamos ganas de hablar, era necesario, exponer y contar como había ido y fue realmente difícil. 

Al final, el resultado es una gran siembra, una siembra de humildad y tranquilidad que te invade. Volveremos a probarlo, no tengo duda porque se gana un sitio que desconocías, un sitio al que quieres volver para reposar tu atención y mecerla en una gran cuna de humildad.

Deberías probarlo, el silencio es grande… El silencio como aliado, te empodera

 

Autor

gabkikaevia@gmail.com