Educación

Fui, soy y seré maestra hasta que me muera

Me escribe José Andrés, maestro de largo y reconocido recorrido, recordado y considerado por sus antiguos alumnos. Me dice: kika, la persona que fue maestra, lo es toda su vida. Imprime carácter. Como tú sabes muy bien, la maestra o el maestro educan así como el profesor instruye. Hay mucha diferencia. Un beso»  Efectivamente  Fui, soy y seré maestra hasta que me muera.

¡Qué bonito! Le agradezco a José Andrés su comentario en Facebook, me ha encantado la puntualización. Lo hace al hilo de una mirada suya a mi página: Fui maestra.  No ha podido centrar más, ni mejor el tema. Me ha hecho reflexionar y recordar la labor de lo que es o debiera ser un maestro.

Maestro:

  • Esa persona con vocación de servicio que se  preocupa por desarrollar una gran habilidad o capacidad para transmitir y conseguir la colaboración del alumno para que su aprendizaje sea significativo.
  •  comprometida con el aprendizaje del alumno hasta abrazar su dificultad, y es guía para alcanzar objetivos realistas, en la certeza que cimentar la base será el sostén de posteriores aprendizajes.
  • Esa persona que es un ejemplo para sus alumnos, faro que alumbra y al mismo tiempo acota el foco en valores, en convivencia desarrollando el compañerismo, y crea el clima de colaboración y camaradería entre los aprendices. Jamás transmite ideología pero crea o ayuda a crear capacidad crítica.

¡Fui soy y seré maestra hasta que me muera! Ser maestra es esfuerzo, sacrificio, dedicación pero también es un gran privilegio. Es una realidad dura pero gratificante en grado sumo. 

Puedes ayudarle, pero no te demores...
Sé unos de ellos, únete, trabaja codo con codo.

No te niegues el ser testigo de su evolución, es la mejor evaluación de tu trabajo. Sé uno de ellos, trabaja codo con codo, colabora y ayuda al que le cuesta. Tranquiliza al que no avanza al mismo ritmo, hay distancias madurativas que no deben crear la duda al que va lento. Valora y hazte fuerte con el menos aceptado, eso hará que lo vean de otro modo. Lleva un diario de dificultades eso te realzará a ti tus «deberes» y podrás programar soluciones y adaptaciones. Disfruta de y con tu trabajo porque tú sonrisa será la de ellos, sembrada por imitación. Enfoca desde el sitio correcto y el camino se verá iluminado. 

Si entras en un aula todos los días debes ser «agua» y saber adaptarte, moverte entre ellos, conocerlos y permitir que te conozcan. Hacer un grupo homogéneo dentro del aula es tu principal tarea. Cuando lo consigas puedes abrir la puerta a los contenidos. Podrás trabajar con viento a favor, te lo has ganado con perseverancia, y eso te llevará al éxito a ti y a tus alumnos. http://kikaevia.es/la-perseverancia-nos-predispone-al-exito/

Fui, soy y seré maestra…

 

Autor

gabkikaevia@gmail.com

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